
San Fernando se encuentra situada en el litoral de la bahía de Cádiz. Esta condición de ciudad costera ha influido en todas las etapas de su historia. Es difícil establecer cronológicamente desde cuando estuvo poblada aunque algunos hallazgos arqueológicos apuntan al hombre de Neanderthal como primer poblador de la isla, quizá atraído por la bonanza del clima.
Desde el punto de vista artístico ofrece San Fernando un interés peculiar; su rápido crecimiento en el siglo XVIII hace que las construcciones más importantes provengan precisamente de este tiempo. La arquitectura de sus casas, de extraordinaria gracia, se basa en la interpretación popular del barroco, adornadas con yeserías de clara inspiración mudéjar; ello hace de su calle Real y sus aldeaños una constancia viva y bella del buen hacer de los maestros alarifes del momento.