
El PSOE de San Fernando, en su búsqueda de nuevos ingresos que palien las maltrechas arcas municipales y repercutan en beneficio de los ciudadanos, propone que las autoescuelas de fuera de la ciudad, que evidentemente no contribuyen en nada a la economía isleña al no tener sede física permanente ni están dados de alta en su actividad económica en San Fernando, sean grabadas con un tasa por la utilización privativa o el aprovechamiento especial del dominio público con la utilización de las vías públicas con vehículos de autoescuela.
La Tasa de Ocupación de la Vía Pública para las Prácticas de Vehículos de Autoescuelas o similares que el PSOE ha presentado como alegación a las Ordenanzas Fiscales para el año 2012, que fueron aprobadas el pasado 30 de septiembre de 2011 por el Ayuntamiento de San Fernando en sesión Plenaria ordinaria, se asemejaría a la que ya están obligados a pagar por ejemplo los hosteleros que disponen de veladores en la ciudad. “Es de justicia que las numerosas autoescuelas pertenecientes a las localidades circundantes que eligen San Fernando como zona de prácticas pongan su granito de arena al mantenimiento de las vías de la ciudad. La gran cantidad de vehículos de autoescuelas que soporta el tráfico de San Fernando provoca tanto molestias entre el resto de conductores como el lógico desgaste de las zonas por las que circulan. Así que el Ayuntamiento haría muy bien exigiendo a estas empresas un pago por el uso de las vías de San Fernando”, explicó el portavoz del PSOE isleño, Fernando López Gil.
Debe quedar meridianamente claro que en caso de aplicarse la nueva tasa quedarían exentos, o bonificados en su totalidad del pago de ella, todos los vehículos de las autoescuelas dadas de alta en el registro de Actividades Económicas del Ayuntamiento y que tengan sede permanente como centro de formación de conductores en la localidad.
Igualmente, hay que recordar que San Fernando sufre una gran densidad de circulación de vehículos de autoescuelas desde que el gobierno del PP de Teófila Martínez logró que se eliminara la capital gaditana como zona para la realización de exámenes porque precisamente esta actividad era altamente perjudicial para el tráfico de una ciudad que padece graves problemas de circulación. Una decisión que provocó que San Fernando se convirtiera en una de las localidades con más presencia de vehículos de prácticas para las distintas licencias de conducción de la provincia, sin recibir por ello ninguna compensación.