
(08.06.2010) El proyecto ideado por PA y PP para el Parque Almirante Laulhé no tuvo en cuenta la opinión de los vecinos. Ambos partidos, aliados entonces en el gobierno local, actuaron siguiendo el mismo patrón de los últimos 25 años, esto es, adoptando decisiones unilaterales, sin tan siquiera informar a quienes pudiesen sentirse afectados por las mismas.
Esta actitud expuesta tanto por PA como por el PP, en su etapa al frente del Ayuntamiento, ha significado un claro retroceso en el derecho de la ciudadanía a participar de manera activa en el gobierno de la ciudad. Una cuestión que se visibiliza claramente en asuntos que dejan entrever la ausencia total de consenso entre el Ayuntamiento y la sociedad con la que, se supone, debe gobernar. El carril bici, la zona azul, las líneas de autobuses urbanos, el aparcamiento subterráneo de El Almendral, la Plaza de las Esculturas, son ejemplos que han dejado patente lo que sucede cuando la administración local actúa de espaldas a los vecinos y vecinas. Causa problemas en la administración
La remodelación del Parque Almirante Laulhé además de ser más cercano en el tiempo puede llegar a convertirse en el ejemplo de hasta dónde puede llegar la intransigencia de un equipo de gobierno. El portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Fernando López Gil, afirma al respecto que el ejecutivo encabezado por Manuel Mª De Bernardo “debería ya no sólo escuchar la opinión de sus propios vecinos sobre el proyecto del Parque, sino atender también a la recomendación realizada en el último pleno por el PSOE y que contó con el apoyo mayoritario de los concejales”. En la sesión ordinaria aludida por López Gil se acordó, a propuesta de los socialistas, “que el Ayuntamiento no eliminase la valla perimetral del Parque Almirante Laulhé; y asimismo fuera convocado el Consejo Local de Participación Ciudadana, invitando al mismo a la Plataforma en Defensa del Parque Almirante Laulhé, para el debate de las distintas propuestas adoptándose una fórmula consensuada con los vecinos de la zona y ratificada en el citado Consejo”. De esta manera quedó reflejado en el acta del Pleno “y de esa forma esperamos que se produzca”, solicitó.
Hasta el momento los andalucistas no han mostrado interés alguno en acatar la decisión de la mayoría de la Corporación municipal ni tan siquiera por escuchar y alcanzar un acuerdo con los vecinos. Es más, recientemente De Bernardo convocó una sesión extraordinaria del Consejo para dar su versión del Informe de la Cámara de Cuentas, pero el alcalde no quiere ni oír hablar del Parque, lo que denota que el PA está convirtiendo este asunto en algo personal. “Mucho nos tememos que cualquier día de estos el Parque amanezca sin valla”, advierte López Gil que volvió a recordar la importancia de que un proyecto tan importante para la zona verde más emblemática de la ciudad y querida por los isleños e isleñas no se convierte en un foco de desacuerdos. Asegura el edil socialista que es necesario abrir el diálogo con la ciudadanía “y para eso fue creado el Consejo de Participación Ciudadana. Estamos obligados a entendernos. Tenemos la obligación de hallar una solución intermedia que permita satisfacer el deseo de contar con una zona verde ‘abierta’ y la necesidad de que esta no se transforme en un espacio para las malas prácticas que al final terminarán arruinando el Parque y generando mucho malestar entre la ciudadanía”.
Además el portavoz del PSOE asegura que el proyecto definido en su día por PA y PP “carece de lógica ya que persigue adecuar un aparcamiento provisional en un espacio en el que el PGOU prevé la construcción de un edificio administrativo, así como un auditorio que nadie quiere y supondría un parche a las necesidades reales que tiene la ciudad de equipamientos de esa índole”. Lamenta también “algunas medidas que se han desarrollado en el Parque, como el alquitranado de sus calles, y que apuntan claramente a que el objetivo del gobierno municipal es hacer desaparecer el Parque Almirante Laulhé y convertirlo en la Plaza Hermanos Laulhé”.
Sin participación no hay acuerdo