
Hay comentarios que, según por quien sean emitidos pasan de ser improcedentes a injustificables. Es el caso del utilizado por la concejala de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de San Fernando, Mercedes Espejo, para increpar a los miembros de la oposición municipal del PSOE. La edil andalucista aseguró en el último pleno de la Corporación que los socialistas nos “alegrábamos” de que hubiesen robado 7’8 millones de euros de la Caja municipal isleña. Esta aseveración no puede pasar desapercibida y tampoco sin la oportuna contestación.
El PSOE desde el primer momento en que se tuvo constancia de este robo, el mayor de cuántos se han perpetrado en la historia de la democracia en un Ayuntamiento de España, siempre se ha manifestado enérgicamente, como corresponde a la magnitud del hecho. Estamos hablando de 1600 millones de las desaparecidas pesetas que procedían del patrimonio económico de toda la ciudadanía isleña. Un dinero cuya guarda y custodia tenían encomendada quienes ostentan el poder local y en un orden fácilmente entendible primero el alcalde de la ciudad, Manuel Mª De Bernardo, e inmediatamente después la concejala de Economía y Hacienda, la Señora Espejo.
En ningún momento los socialistas hemos suplantado a la Justicia para señalar quien, o quienes, han sido los autores materiales de este grave delito. Siempre nos hemos manejado atendiendo al principio de la presunción de inocencia incluso de aquellos a quienes el propio alcalde señaló desde el comienzo de este lamentable suceso como autores del mismo.
La responsabilidad que comporta el ser representantes legítimos de los isleños e isleñas nos ha llevado a actuar con prudencia, sabedores de que la labor de la Policía y los dictámenes de la Justicia concluirán con el esclarecimiento de este hecho. No obstante nuestra misión de velar por los intereses generales de la ciudadanía nos obliga a exigir la responsabilidad política de aquellos cargos electos que por dejación de una de las funciones que le son inherentes al cargo que ocupan han llevado a la ciudad a su actual situación.
No dudamos de su presumible buena fe Señora Espejo en la misma medida en que sí ponemos en entredicho el pésimo control que ha ejercido sobre las cuentas municipales. No nos alegramos, Señora Espejo, de que nuestro Ayuntamiento sea 7’8 millones de euros más pobre. Este hecho nos duele y estamos convencidos de que a usted también. La gran diferencia es que usted con afirmaciones como la que pronunció en el último Pleno demuestra que utiliza el robo de manera frívola, como simple arma arrojadiza contra la oposición. Quiere restarle importancia minimizándolo hasta convertirlo en un chascarrillo.
No nos alegramos, Señora Espejo. Más bien nos entristecemos al comprobar que sigue inmutable en su puesto dando a entender que lo de la responsabilidad política a usted sí que le hace mucha gracia.